Respira profundamente… ¿te preocupaste de que no hubiera aire suficiente? ¡Por supuesto que no, pues hay abundante aire en la tierra!

Todo en la naturaleza es abundante—desde la variedad de flores, animales y frutas hasta la infinidad de galaxias en el universo. Tal es la creación de Dios.

Pero en un mundo de abundancia nos han entrenado para vivir con una mentalidad de escasez. Las experiencias negativas nos condicionan a creer cosas como:
“De eso tan bueno no dan tanto”, “demasiado bueno para ser verdad”, “el verdadero amor no existe”, “siempre habrá escasez”, “esto es lo máximo a lo que puedo aspirar”, “nunca hay suficiente”.

Entonces la gente con tales creencias y expectativas de la vida:

  • Le es difícil aceptar la gracia y el amor incondicional de Dios y por eso se vuelven religiosos, tratando de ganar su favor en lugar de aceptar su perdón.
  • Le es difícil disfrutar de una relación de pareja pues no son capaces de recibir el cariño de la otra persona sin estar pensando que algún día se acabará o que es demasiado bueno para durar toda la vida.
  • Le es difícil pensar que merecen cosas buenas en la vida o que pueden tener más de lo que han imaginado, por lo que se auto-sabotean cuando se presenta la oportunidad de conseguir un empleo o aprovechar una buena oportunidad de negocio.

Una mentalidad de escasez no permite que la gente alcance todo su potencial, mientras que una mentalidad de abundancia libera a la gente para que descubra que tan lejos pueden llegar. La abundancia dice: “Mis mejores días están por delante. Puedo alcanzar mucho más.”

Cuando estaba a punto de terminar la universidad, decidí aplicar para una beca a una maestría en Estados Unidos. Alguien muy cercano a mi con mentalidad de escasez me dijo: “No se haga ilusiones. Eso es muy difícil que lo acepten y mucho menos que le den una beca”. No lo creí sino que tomé acción. Me dieron la beca y estudié la maestría. Cuando estaba a punto de terminar la maestría, me dijeron que para un imigrante era muy difícil conseguir un buen empleo permanente en los Estados Unidos, que debía buscar una pasantía en una organización pequeña. No lo creí sino que me atreví a buscar un buen trabajo. Conseguí una posición con la Universidad de Texas por un salario de más de US$3.500 al mes, con un jefe que me llevó a viajar por todos los Estados Unidos y me daba flexibilidad para hacer lo que me apasionaba. En un par de años ya me habían subido el salario dos veces y me pagaron entrenamientos y capacitaciones.Trabajé con ellos por 10 años. Si hubiera pensado que de eso tan bueno no dan tanto, nunca hubiera aplicado a la maestría.

Tu perspectiva determina en qué mundo vives, y tú puedes escoger tu perspectiva. Puedes determinar qué mentalidad vas a tener. Por eso debes enfocarte en cambiar tu mentalidad y decidir que hay suficiente para todo el mundo. Así podrás expandir tus posibilidades y tomar mejores decisiones.

Cuando esperas que todo vaya de mal en peor, cuando piensas que es difícil prosperar financieramente, cuando crees que las buenas oportunidades son para otros y no para ti, ¿qué crees que va a pasar? Eso mismo.

Como dijo Salomón: “Pues como el hombre piensa dentro de sí, así es” (Proverbios 23:7)

¿Qué decisión vas a tomar hoy respecto a tu forma de pensar?

Facebook Comments

Vive tus sueños

Recibe el mejor entrenamiento para vivir tus sueños. Enviado a tu correo cada semana.

¡Gracias por suscribirte!

Pin It on Pinterest

Shares
Share This